Qué es el Foro Social Mundial (WSF)

Fue creado en 2001 en Porto Alegre, la capital del estado brasilero de Rio Grande do Sul, el Foro Social Mundial (World Social Forum) fue concebido como un espacio democrático donde debatir, crear vínculos y programar acciones para hacer realidad concreta su “otro mundo es posible”.

El mismo se planteaba en contraposición y como reto al foro Económico Mundial o World Economic Forum (WEF) de Davos, en Suiza, en el que las naciones ricas programan anualmente el modelo de desarrollo de lo alto hacia abajo (top-down) y neoliberal que viene propuesto al mundo. El Foro Social nació, en cambio, como proceso que promueve el desarrollo de abajo hacia arriba y que se esfuerza por incluir las organizaciones de base, los movimientos sociales populares, las organizaciones no gubernamentales, los grupos religiosos y todos aquellos que están interesados en enfrentar los problemas sociales, económicos y políticos que afligen al mundo contemporáneo. El WSF promueve las libres manifestaciones de posibles alternativas al modelo del WEF, intercambio entre ciudadanos, quejas, inspiraciones compromisos concretos y desarrollo de estrategias de interconexión que conduzcan a acciones concretas de solidaridad internacional, de justicia social y ambiental, de economía social, de democracia participativa y reconocimiento de igual dignidad para todos.

Trabajando por objetivos, el WSF, no impone la dinamica del contraste entre participantes para que prevalezca o impongan sus propias visiones o sus propios modelos, sino más bien, conjugarlos todos aquellos que están comprometidos en la búsqueda de soluciones posibles y compartida de un mismo tema o un mismo problema.

La participación Franciscana al WSF

Desde sus inicios en 2001 los miembros de la Familia Franciscana han estado representados en los trabajos del WSF y dicha presencia ha permanecido en foros sucesivo: Porto Alegre en el 2005, Nairobi en el 2007 y Túnez en el 2015 . La Familia Franciscana ha participado también en la Cumbre de las Naciones Unides sobre el Clima en Rio conocido (Rio + 20) y a la 21º conferencia de las Partes de Paris el año pasado  (COP21)

Durante estos años esta participación ha ido evolucionando, gracias también al apoyo económico de Mission Zentrale der Franciskaner , un ente Franciscano alemán nacido para sostener económicamente sea a las misiones sea a la actividad social de la Familia Franciscana.

La presencia inicialmente poco organizada y fundada en iniciativas personales, con el tiempo se ha ido estructurando  y organizando hasta involucrar a los miembros de la Familia Franciscana del lugar donde se organiza el WSF, con el fin de promover el conocimiento recíproco, la creación de nexos e involucrar a los franciscanos locales en los eventos y las acciones relacionadas con el Foro, de manera que ellos también se conviertan en referentes en caso de intervenciones concretas a favor de los más débiles y marginados.

Durante la participación a la Cumbre de los Pueblos, que se celebró paralelamente a RIO +20, una delegación internacional compuesta por Franciscanos comprometidos con Justicia, Paz y Cuidado de la Creación (GPIC)  y por miembros de Franciscans International ( FI) se decidió actuar sobre tres temas como contribución franciscana en defensa de nuestra Madre Tierra: Estilo de Vida ( formación y espiritualidad), Industria Minera y oposición a la Green Economy cuando esta signifique mercadear con la creación y el ambiente. Desde entonces, mucho se ha hecho en estos tres ámbitos y, sobretodo en el minero. Luego de participar en la COP 21 del pasado mes de diciembre, la Familia Franciscana ha decidido reforzar su compromiso enfocándose en la industria de la extracción, como respuesta al grito de la tierra, sobre la economía, como respuesta al grito de los pobres– la Green Economy que ha demostrado ser sólo un lema publicitario para dejar todo como estaba, se ha agotado y parece estar desapareciendo hasta del lenguaje común – y el estilo de vida, como testimonio personal y comunitario.

Montreal 2016

La delegación Franciscana presente en Montreal estaba compuesta por 14 miembros ( OFM, OFM Conv, OFM Cap, OFS, JuFra , FCJM e FI) provenientes de todas partes del mundo.

A través de FI , que ha organizado algunas actividades y seminarios, que han sido muy seguidos y trataban sobre los derechos de la Naturaleza y de Ambiente, sobre la cuestión del cómo enfrentar los crímenes ambientales y contra las personas perpetrados por la industria minera, haciendo especial referencia al caso de Maikana en Canadà y Mariana en Brasile, sobre cómo enfrentar la extrema pobreza cual violación de los derechos humanos de quienes viven esta condición y sobre el documento promovido por FI en las Naciones Unidas que prone reconocer la responsabilidad civil y penal de las Multinacionales por los daños causados por sus actividades fuera de la jurisdicción de Estado donde tienen sus sedes legales ( por el momento , por ejemplo, BHP/VALE, la sociedad multinacional propietaria de la minera que ha causado el desastre de Mariama, no siendo Brasilera, non puede ser perseguida por el gobierno de ese país).

A esto se sumaron otras actividades relacionadas con temas como los Migrantes, la encíclica Laudato Si y la solidaridad, la Agro-ecología y el derecho a la alimentación (sostenibilidad y  soberanía).

Todas estas actividades han confirmado la necesidad de trabajar de forma sinérgica con otras organizaciones y de hacer redes con ellas, para aprender y compartir, pero también para dar testimonio concreto de los valores Franciscanos, tal y como evidenciaron algunos episodios el mundo tiene sed y busca esta labor:

Al terminar el Foro, durante un encuentro de síntesis, la delegación ha acordado algunos puntos e ipotesis de trabajo para desarrollar en el ámbito de la Familia Franciscana en el mundo:

  1. En el futuro próximo y siguiendo el ejemplo de cuanto se hizo en la COP 21, será oportuno obtener más visibilidad organizando un punto de encuentro franciscano, en el que se presenten y compartan materiales, documentos e iniciativas que ilustren nuestro mensaje y nuestros valores.
  2. Dado que Laudato Si se ha convertido en una piedra angular, se sugiere organizar un seminario basado en sus contenidos para sostener el compromiso de “escuchar el grito de la tierra y los pobres” y para responder de forma concreta.
  3. Iniciar un trabajo orientado a sensibilizar las bases para comprometerlas en el campo de la soberanía y la sustentabilidad alimentaria, reforzando la conexión ya existente con la FAO y encontrar recursos para que este vínculo pueda ser estable.
  4. Comprometer, a través de un seminario ad hoc, promotores que se activen enGPIC para que los tres ámbitos de acción citados se conviertan en compromiso para todos los Franciscanos de la base.

Como conclusión de esta participación, todos los miembros de la delegación, y dado que para muchos era su primera vez en un WSF, han coincidido en expresar que había sido para ellos verdaderamente importante estar ahí, siendo una gran oportunidad para aprender y porque su participación les ha permitido tomar conciencia del hacho que es necesario responder a estas llamadas con acciones organizadas, eficaces y concretas,  y que eso es posible sólo uniéndonos con otros movimientos y organizaciones, no necesariamente religiosas, que trabajan por conseguir los mismos objetivos. En esta dinámica, nosotros, Franciscanos podemos aprender de la experiencia de quienes ya desde hace años están comprometidos concretamente o de quienes tienen la preparación científica necesari, siendo tambiñen testigos de nuestros valores, de nuestra espiritualidad, trabajando codo a codo con ellos con espíritu de minoridad. Este es el centro de nuestro ministerio y la confirmación de que GPIC, qye se dice profundamente enraizada en el ADN Franciscano,  puede convertirse en una prioridad y un modelo para la nueva evangelización que nos permita defender a los pobres y al ambiente con el compromiso de nuestra vida.